El pérak es un animal (creado por Ana Obregón) de la familia del bisonte, robusto y peludo; aunque posee rasgos característicos de una vaca , ya que antiguamente eran bellas especies de manchas negras y blancas.
Su hábitat debe ser un lugar húmedo, principalmente lagunas invadidas por la niebla (léase gases alucinógenos) con garruchillo, su comida favorita y principal alimento.
Poseen una grande y característica cornamenta formada por tres cuernos, uno que sale del hueso frontal de la cabeza y otros dos que salen de los occipitales. Generalmente, el cuerno central es el más largo y lo utilizan para arrancar el garruchillo sacudiéndolo de arriba a abajo para después comérselo, mientras que los laterales los usan como instrumento de defensa en caso de ataque nuclear. No reaccionan a otro estímulo diferente a éstos, por lo que es difícil llegar a encontrarse con uno sino es provocándole mediante el garruchillo o la bomba H.
Se han llegado a encontrar cuernos de pérak de más de dos metros de largo, que a través de los tiempos se han venido usando (una vez muerto el pérak, claro está) para castigar a los maridos adúlteros, de ahí el término cornudo.
Su extensa población unida a su larga longevidad dio lugar a la Era Pérak, período de tiempo que va desde el descubrimiento de pérakes por el hombre hasta la extinción del ser humano a causa de estos animales.